
Lo primero que hice cuando este viaje pasó de ser una posibilidad a ser algo real y próximo, fue releer el guión que presenté a los FFCC (Fondos Concursables, no Ferro Carriles ni Fútbol Clubs).
Es una buena experiencia leer algo que uno escribió tiempo atrás. Los elementos sorpresa casi que funcionan como si lo hubiera escrito otro, y los errores saltan a la vista con toda su fuerza. Me dí cuenta, por ejemplo de algunas turbiedades en los tiempos de la primera parte. Antes que empiece la acción central de la historia hay varias líneas argumentales independientes que sirven para presentar los personajes. Entre la presentación de Shackleton antes de su partida de Londres y la presentación de Elichiribehety en el Río de la Plata pasan varios meses. Sus senderos se rozan cuando el Endurance recala en el puerto de Montevideo en ruta hacia la Antártida. Y la acción principal arranca dos años más tarde, cuando llega el pedido de auxilio de Shackleton.
Como no me gustan los recuadritos que indican "agosto de 1914" o"varios meses más tarde...", me gustaría que el encadenamiento entre estos hechos fuera natural, y que se entendiese directamente al leer los cuadritos. Quiero que la historia tenga fluidez.
Una opción estética que tomé desde el comienzo es que mi historia va a ser verosímil. Si bien es un relato de ficción, no quiero que nada en ella vaya en contra de los acontecimientos que realmente sucedieron. En todo caso los personajes serán construcciones de ficción, pero sus acciones - por lo menos las más importantes, las que quedaron registradas - serán reales.
Por eso el mapa de mi navegación está lleno de islas, bajofondos y rocas semisumergidas. Tengo que lograr una historia entretenida sin hacer trampa y sin hundirme por el camino.
Veremos.